Tareas de un saboteador en el medievo
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Envenenar a un sabio para nublar su juicio.
Poner una trampa a un explorador para entrar en su guarida.
Adormecer a un herrero para que se lesione trabajando.
Silenciar a un trovador para que no pueda actuar.
Inmovilizar a un bruto y quitarle toda su ropa.
Confundir a un jinete para desviarlo hacia otro camino.
Debilitar a un clérigo para que yerre en sus quehaceres matinales.
Cegar a un arquero para que dispare a otro objetivo.
Apremiar a un estratega para que planifique mal la batalla.
Incapacitar a un luchador para que pierda el combate.
Iluminar a un ladrón cuando está robando en la noche.
Entorpecer a un mago para que falle sus hechizos.
Curar a un soldado herido con una poción curativa adulterada.
Aflojar la coraza de un caballero.
Fracturar el escudo de un paladín.
Quemar el alijo de un saqueador.
Estropear las provisiones de un viajero.
Robar el pago de un mercenario.
Desafilar las espadas favoritas de un espadachín.
Corromper los cánticos de un sacerdote.
Tergiversar las órdenes de un mandatario.
Enredar a un acróbata para que caiga al suelo.
Taponar a un malabarista para que no alce al vuelo sus palos.
Enseñar a un perro a ladrar cuando su dueño duerme.
Esconder el bastón de un anciano para que no pueda caminar.
Cambiar el azúcar por la sal en la cocina de un chef.
Cortar las cuerdas del laúd de un bardo para que no pueda tocar.
Pegar las páginas de un libro para que el lector no pueda leerlo.
Rasgar el vestido de una dama para que no pueda lucirlo.
Enviar una carta falsa a un enamorado para que crea que le han traicionado.
Empañar el espejo de un vanidoso para que no pueda admirarse.
Desatar el nudo del traje de un noble para que se le caiga.
Apagar la vela de un escriba para que no pueda seguir escribiendo.
Emborronar el dibujo de un artista para que no pueda mostrarlo.
Manchar el mantel de un anfitrión para que quede mal con sus invitados.
Arrancar las flores de un jardinero para que se marchiten.
Desviar la espada de un caballero para que no aseste un golpe certero.
Desafinar el piano de un compositor para que no pueda crear música.
Romper el juguete de un niño para que no pueda divertirse.
Agujerear la ropa de un plebeyo para que se moje.
Llenar de excrementos la casa de un vecino para que acudan las moscas.
Despegar el sello de una carta para que no llegue a su destinatario.
Desordenar el armario de un perfeccionista para que se frustre.
Enfriar el desayuno de un madrugador para que comience mal el día.
Desatar el lazo de un regalo para que se abra antes de tiempo.
Apagar las velas para que un visitante se duerma antes de tiempo aunque no tenga sueño.
Rasurar el bigote de un galán para que pierda su encanto.
Picar el pastel de un goloso para que no sepa sabroso.
Esparcir barro en el suelo de una casa con servicio de limpieza.
Desviar el río de un pescador para que no haya peces.
Mentir a un rey para provocar una guerra.
Poner una bomba a un alquimista para que explote su laboratorio.
Atontar a un monje para que no pueda copiar los libros.
Perturbar a un juglar para que no pueda contar sus historias.
Distraer a un caballero para quitarle su armadura.
Liar a un peregrino para llevarle hacia una ruta peligrosa.
Mancillar a un cruzado para que no pueda luchar contra los infieles.
Marear a un pintor para que no pueda crear sus obras de arte con la mente despejada.
Apurar a un comerciante para que venda barato sus productos.
Inhabilitar a un púgil para que pierda el torneo.
Alumbrar a un espía cuando está infiltrado en el castillo enemigo.
Estorbar a un médico para que falle sus curas.
Sanar a un leproso con una poción milagrosa falsa.
Extraviar la silla de montar de un jinete.
Roer los utensilios de un forrajero.
Contaminar el granero de un campesino.
Abollar las hachas favoritas de un leñador.
Alterar los sermones de un fraile.
Arruinar el ropaje de una reina para que no pueda asistir a su pueblo.
Desinfectar la herida de un enfermo con alcohol adulterado.
Despertar al guardia de una mazmorra para que no pueda descansar.
Desplumar al gallo de un granjero para que no cante por la mañana.
Desmentir el rumor de un posadero para que su persona pierda credibilidad.
Desobedecer la orden de un superior para que se enfade.
Calentar alimentos que estaban listos para ser ingeridos en frío.
Emborrachar a un trovador para que se le enrede la lengua al cantar.
Desatar a un perro guardián para que ataque a su dueño.
Enseñar a un aprendiz de alquimista una receta explosiva.
Sustituir el vino de un marqués por vinagre.
Ocultar piedras debajo de la cama de una princesa.
Deslizar una nota falsa en el bolsillo de un soplón.
Soplar polvo de pimienta en los ojos de un vigía.
Rasgar el mapa de un navegante para que se pierda en la mar.
Cambiar el sello de un mensajero por uno falso.
Cortar la cuerda de un hombre al que ahorcan para que se salve.
Engrasar la escalera de un asesino para que se resbale y lo descubran.
Mezclar las cartas de un adivino para que sus predicciones sean un caos.
Hacer sonar una campana en medio de la noche para despertar a todos.
Sabotear el andamio de un albañil para que se caiga al suelo.
Envenenar el agua bendita de un obispo para que quede indispuesto.
Falsificar la firma de un noble para que pierda su herencia.
Malversar el dinero de la catedral para comprar armas.
Secuestrar a la hija de un conde para pedir un rescate.
Incendiar las reservas de ganadores y agricultores para que haya hambre.
Acusar falsamente a una mujer de ser una bruja para quemarla en la hoguera.
Sobornar a un guardia para que abra las puertas del castillo al enemigo.
Esparcir rumores sobre la infidelidad de una reina para causar un escándalo.
Romper el juramento de fidelidad a un rey para traicionarlo y hacer que claudique.
Esconder una trampa explosiva en el cofre de un tesoro.
Cambiar el hechizo de un libro de magia por uno inútil.
Soltar una horda de perros salvajes en un pueblo abandonado.
Escupir en la comida de un tabernero para que sus clientes coman comida asquerosa sin darse cuenta.
Maldecir la armadura de un guerrero para que se oxide y corroa.
Hacerse pasar por un aliado para atravesar las líneas enemigas.