El probador de profesiones
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- ¡Hola! Sí, al habla Lorien Vega, la agente asignada para atenderle, ¿en qué puedo ayudarle?
- Verá, soy Ditto, y quisiera encontrar un empleo que me guste, pero estoy totalmente perdido... o sea, no tengo ni idea de qué hacer ni por dónde empezar.
- ¿Totalmente perdido... del todo?
- Sí, así es, del todo, ¿qué puedo hacer?
- Perfecto. Tengo el empleo ideal para usted, ¡probador de profesiones!
- ¿Probador de profesiones?
-Sí, mire, voy a ponerle una grabación y enseguida comprenderá en qué consiste. No cuelgue, se la pongo en un minuto, ahí le explicarán todo.
- ¿Una grabación? Bueno, a ver...
Unos minutos más tarde, suena una voz fuerte, envolvente y carismática, como la de las grabaciones de radio de los años cincuenta.
¿Siempre has querido dedicarte a otra cosa, pero al final no pudo ser? ¿Te has preguntado cómo se siente ser pastor por un día? ¿O tal vez prefieres ser el jefe de una gran multinacional por un día?
Lamentablemente, no parece haber indicios de que el ser humano disponga de más de una vida, por lo que uno debe pensarse muy bien a qué quiere dedicarse. Pocas veces tenemos la oportunidad de cambiar de oficio, volver a empezar, reinventarnos o diversificarnos. Quizá tú no tienes esa necesidad o inquietud, pero tienes la curiosidad de conocer cómo es el oficio de otro profesional por un día. O tal vez te sientes totalmente perdido con tu vida, no sabes qué hacer, en qué quieres trabajar y qué es lo que realmente te gusta. Pues esta es tu ocasión.
Se trata de pasar un día haciendo todo lo que haría otra persona en su profesión, cualquiera que sea esta. No se trata tanto de sustituir, sino de acompañar a esa persona que te va a enseñar cómo es su trabajo y sus funciones para que las puedas ejercer durante ese día.
Cuidado, no todos los profesionales están dispuestos o valen para enseñar. Tener un aprendiz, ser un mentor, requiere de habilidades sociales especiales, además del gusto por querer hacerlo. Hace falta paciencia, asertividad, comprensión, escucha y otras muchas más habilidades. Sobre todo, se tiene que disfrutar de la actividad como maestro y eso el alumno lo percibe.
Puede darse el caso de que el profesional, por ciertas razones que pueden ser circunstanciales, tenga un mal día y la experiencia no sea la que se espera o que, simplemente, la experiencia esté mal diseñada y sea un fiasco. No te preocupes, como probador de profesiones estás aquí para aprender y se te pagará igualmente lo hagas bien o mal. Todos somos humanos y cometemos errores, lo que importa es aprender de ellos.
Quizá no hayas escuchado nunca hablar del probador de profesiones, pero se trata de una experiencia que ya existe desde hace años a pequeña escala, como un servicio que ofrecen algunas empresas para que las personas experimenten lo que es, precisamente, trabajar en una determinada empresa o profesión. Por ejemplo, hay negocios que te dejan ser panadero por un día, donde te enseñan las fábricas de harina, el taller de elaboración del pan, formas parte del proceso y, ¡lo mejor de todo! ¡Te puedes llevar el pan que cocines a casa! ¡Mmm, delicioso!
También hay empresas que te dejan ser pastor por un día: se ordeñan ovejas, se esquilan, se realiza un paseo, una degustación (no de las ovejas, sino de los productos derivados de la leche de oveja), se ven los talleres, etc. Y como estas, hay más experiencias y profesiones que probar, sobre todo relacionadas con el mundo artesanal, que es el gremio más vistoso e interactivo y uno de los sectores que más rápido están perdiendo profesionales debido al relevo generacional, siendo además muchas de sus labores sustituidas por las máquinas.
Por eso, todavía mejor que ser pastor o panadero por un día, ¡es ser probador de profesiones! Este empleo puede extenderse a cualquier ámbito, solo tienes que indicarnos cuál te gustaría probar y nosotros lo prepararemos todo. Si no sabes por dónde empezar, seleccionaremos una profesión aleatoria de nuestra base de datos.
Fin de la transmisión.
- Bueno, ¿qué le ha parecido?