La guía sobre la Cafeína de Sasa
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A Sasa le gustaba consumir cafeína en todas sus formas posibles: café, té, refrescos, chocolates, bebidas energéticas... No le importaba tanto el sabor de lo que comía, ni lo que valía o a qué hora lo consumía. Lo único que le importaba de verdad era la cantidad de cafeína que contenía cada producto. Le tenía obsesionada.
Sasa había empezado a tomar cafeína desde muy joven, cuando estudiaba para los exámenes. Ahí fue cuando la descubrió. Le ayudaba a mantenerse despierta y concentrada. Con el tiempo, fue aumentando su consumo, hasta convertirse en una adicción. No podía pasar un día sin cafeína. Se sentía más viva, más feliz, más inteligente cuando la tomaba. Su vida no se concebía sin ella.
Con el tiempo, aprendió mucho sobre esta sustancia química; llego un momento en que se dedicó a buscar en internet si existía una guía que le dijera exactamente cuánta cafeína tenía cada uno de los alimentos y bebidas que consumía. Quería una guía completa, clara, científica y con una buena infografía que le resumiera todo de un vistazo. Pero no encontró ninguna que cumpliera con sus expectativas. Todas le parecían incompletas, confusas, poco rigurosas o irrelevantes.
Así que decidió hacer su propia guía. Se compró una serie de materiales y se gastó todo su dinero en comprar todos los productos que contenían cafeína que encontró en el mercado. Y se puso a trabajar. También investigó a fondo todo sobre la cafeína, como si de una tesis doctoral se tratara.
Durante meses, se dedicó a ello en cuerpo y alma y anotó y registró la cantidad de cafeína que contenía cada producto. No comía ni bebía otra cosa que no fuera cosas con cafeína. Apenas dormía ya ni descansaba. No salía de su casa ni hablaba con nadie. Solo le importaba su guía y acabarla lo antes posible y de forma completa, trabajando intensamente mientras aún estaba en el paro. Hasta había dejado de buscar trabajo para enfocarse completamente en ello.
Aprendió muchas cosas sobre la cafeína que no sabía. Por ejemplo, que los productos descafeinados y sin cafeína no son lo mismo, y que algunos de ellos aún contienen una pequeña dosis de la sustancia. O que la cafeína tiene efecto en pocos minutos, pero que su duración y su intensidad varían según la persona. Y que las bebidas energéticas no contienen más cafeína que el café, y que los cafés oscuros tienen menos cafeína que los claros. También descubrió que la cafeína se puede encontrar en más de 60 plantas, como el guaraná, la hierba mate o la nuez de cola. Un montón de datos curiosos que estaban por todos lados pero nadie se había molestado en recoger adecuadamente.
Por otro lado se informó de que la cafeína tiene efectos beneficiosos para la salud, como mejorar la memoria, la concentración, el estado de ánimo y el rendimiento deportivo. Pero que también tiene efectos secundarios, como aumentar la frecuencia cardíaca, causar insomnio, ansiedad, dependencia, entre otros. Y que puede llegar a ser mortal si se consume en exceso, aunque es algo casi imposible, ya que equivaldría a tomar como 100 tazas de café en 4 horas.
Con toda esa información, elaboró una guía de más de 500 páginas, con tablas, gráficos, fotos y una infografía espectacular que podía ocupar toda una pared de un salón de estar. Estaba orgullosa del resultado: la guía definitiva de la cafeína.
Sin embargo, no pudo disfrutarla. Su cuerpo no aguantó más. El sobreesfuerzo fue inmenso durante demasiado tiempo y su corazón se paró. La falta de sueño y de descanso habían nublado completamente su mente y la habían destruido desde dentro, también físicamente.
Antes de morir, tuvo un gesto de generosidad, como si algo dentro de ella la empujase aceleradamente a hacerlo. Publicó su guía gratuitamente en internet, para que todo el mundo pudiera acceder a ella. Quería compartir su pasión y conocimiento con los demás y dejar un pequeño legado y homenaje a la cafeína, aquella sustancia que le había cambiado la vida. Esa siempre fue su intención, poner a disposición de la sociedad todo lo que ella sabía sobre la cafeína.
Y lo consiguió. Su guía se hizo viral. Miles de personas la descargaron, leyeron, comentaron y compartieron. Estaba por todos lados, y la historia, a causa de su fallecimiento, hizo que la virilidad fuera todavía mayor.
Sasa nunca pudo saber que había cumplido a la perfección con su objetivo, el sueño al que se había dedicado con tanta pasión en sus últimos meses de vida.