Biokai
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La historia transcurre en el año 2023, en una ciudad que ha sido devastada por una invasión de Kaijū. Los Kaijū son monstruos gigantes que vienen del espacio exterior y que quieren conquistar la Tierra y exterminar a la humanidad. Tienen formas y habilidades diversas, pero todos ellos son extremadamente poderosos y destructivos. Los Kaijū no tienen una base fija en la Tierra, sino que aparecen de repente por sorpresa, causando el pánico y el caos en milésimas de segundos.
En medio de este escenario apocalíptico, vive un joven llamado Kai. Kai es un chico normal, que va al colegio, tiene amigos y le gusta jugar a videojuegos. Sin embargo, tiene un secreto: él es el último descendiente de una antigua raza de guardianes que protegían el planeta de las amenazas extraterrestres. Kai tiene el poder de transformarse en un gigante marron-azulado cuando la Tierra está en peligro. A este fenómeno de transformación se le conoce como gigantomaquia y Kai se convierte en Biokai, adquiriendo no solo un tamaño equiparable al de los Kaijū, sino también un abanico de características y poderes físicos y mentales extraordinario.
Kai no sabe muy bien cómo ni por qué tiene este poder, pero lo usa para defender la Tierra y a sus habitantes de los Kaijū. Cuando detecta la presencia de un Kaijū, Kai se transforma en su forma gigante, que tiene una altura de unos 100 metros y un aspecto humanoide, compuesto de partículas adaptativas que se asemejan a trocitos de papel gigantes unidos entre sí, como si se tratase de un collage. En este estado, entre otros, Kai tiene una gran fuerza física, una velocidad increíble y la capacidad de lanzar rayos de energía por las manos y por los empeines de los pies.
Kai se ha enfrentado a muchos Kaijū, pero ninguno como el que está a punto de aparecer. Un día, Kai siente una fuerte vibración en el suelo: mira al horizonte y ve una enorme silueta emergiendo de entre los edificios. Se trata de un nuevo enemigo, que nunca había visto antes. El Kaijū tiene la forma de un dragón bípedo con cuatro alas membranosas y una larga cola con una punta afilada. Su piel es de color rojo oscuro y está recubierta de escamas duras que relucen con los rayos del sol. Su cabeza tiene dos cuernos curvos y una mandíbula llena de dientes afilados. Sus ojos son de color amarillo y brillan con malicia.
Kai reconoce al Kaijū como uno de los más temidos del universo, pues figura descrito así en una antigua leyenda. Se llama Ahragoth y tiene un poder destructivo sin igual: puede lanzar bolas de fuego por la boca, crear tornados con sus alas y cortar cualquier cosa con su cola. Además, tiene una inteligencia superior a la de los demás Kaijū, y es capaz de elaborar estrategias y trampas.
Por ejemplo, Ahragoth suele fingir estar herido o debilitado para atraer a sus enemigos a una emboscada. También suele aprovecharse del entorno para crear obstáculos o distracciones que le den ventaja. Y lo más peligroso: Ahragoth puede comunicarse telepáticamente con otros Kaijū, y ordenarles que le ayuden o que ataquen a otros objetivos. Afortunadamente, no parecía que en ese momento hubiera más enemigos a la vista.
Kai sabe que Ahragoth es uno de los enemigos más peligrosos a los que se ha enfrentado nunca, si no el que más, pero no tiene miedo. Siente la responsabilidad de defender la Tierra y a sus habitantes, y está dispuesto a darlo todo por ellos. Es una dura y pesada carga, pero solo él puede hacerse cargo. Kai se transforma en su forma gigante, Biokai, y corre hacia Ahragoth, dispuesto a enfrentarse a él.
Comienza una batalla épica entre los dos titanes, que destrozan la ciudad con sus golpes y rayos, a pesar de que Biokai trata de desplazar a la monstruosidad hacia la periferia de la ciudad, donde los daños colaterales serán menores. Así, Biokai usa su inteligencia y valor para resistir los ataques de Ahragoth con una serie de combinaciones acrobáticas, y busca una oportunidad para derrotarlo a las afueras de la ciudad.
La batalla se prolonga durante varios minutos, en los que ambos contendientes se infligen heridas graves. Biokai logra acertar varios rayos de energía en el pecho de Ahragoth, haciendo que éste retroceda con retorciéndose de dolor. Cuando parece que Ahragoth está agonizando, este contraataca con una super bola de fuego condensada. Biokai se prepara para esquivarlo y evita el grueso de la bola, pero la radiación que emite impacta en su brazo izquierdo, quemándolo severamente.
Biokai grita de dolor, pero no se rinde. Tiene que acabar con Ahragoth antes de que sea demasiado tarde. Biokai aprovecha un descuido del enemigo, que todavía está recuperándose del lanzamiento y corre a propinarle un puñetazo directo al ojo izquierdo, con su brazo bueno, haciendo que Ahragoth caiga definitivamente al suelo, aturdido.
Biokai no pierde el tiempo para rematarlo y se abalanza sobre Ahragoth, agarrándolo por el cuello con ambas manos. Le aprieta con todas sus fuerzas, intentándolo asfixiar, pero Ahragoth se resiste con furia, arañando y mordiendo a Biokai con sus garras y dientes.
La lucha es feroz, pero finalmente Biokai logra vencer. Ahragoth deja de moverse y exhala su último aliento. El monstruo se evapora en el aire como si se tratasen de cenizas que se las lleva el viento, en un mar de aire caliente y voluptuoso. Biokai se levanta, victorioso.
Pero la batalla no ha terminado. De repente, Biokai escucha un rugido en el cielo. Levanta la mirada y ve a otro Kaijū volando hacia él. Se trata de un Kaijū con forma de murciélago gigante, con cuatro ojos rojos y dos colmillos enormes. Es uno de los secuaces de Ahragoth, que ha venido a vengar a su líder, probablemente llamado por este en su último estertor.
Biokai se prepara para otro combate, pero antes de que pueda reaccionar, el Kaijū le lanza un rayo láser por uno de sus ojos, que impacta en el pecho de Biokai, haciéndolo caer al suelo. El Kaijū aprovecha para saltar sobre el héroe y dejarlo sin escapatoria, clavándole sus garras, listo para ser mordido en el cuello.
Biokai está muy herido y cansado, pero no puede caer. Es la última barrera entre los monstruos y la destrucción total de la humanidad y el planeta Tierra. Biokai se llena de adrenalina y usa sus últimas fuerzas para lanzar su rayo de energía definitivo, juntando las palmas de sus manos y apuntando directamente al corazón del enemigo.
El potente haz de energía sale concentrado y no impacta en el pecho, pero sí en el hombro y en una buena parte del ala izquierda del Kaijū, lo que lo hiere de gravedad, haciéndolo perder el equilibrio. Biokai se da a la carrera, sin perder ni un segundo. Las fuerzas le falla, los pedazos de cuerpo que lo componen han comenzado a desgarrarse, su tiempo y energía de transformación están terminando. Biokai impacta directamente contra el monstruo, agarrándolo del cuello y girando sobre sí mismo para atenazarlo por detrás, tanto por el cuello con los brazos, como por las piernas. De nuevo, trata de estrangularlo y de romperle el cuello, como hizo con Ahragoth.
El Kaijū se debate con desesperación, pero no puede escapar del agarre. Biokai aprieta cada vez más, hasta que se escucha un potente estruendo procedente del cuello del monstruo y este deja respirar. Biokai había vencido por primera vez a dos enemigos seguidos. Aunque el segundo no era tan fuerte, había atacado cuando más vulnerable y débil estaba de su anterior combate. La victoria ha sido más un milagro que una proeza.
Biokai respira con dificultad, pero siente una gran satisfacción. Ha salvado el día y a la Tierra, pero sabe que la guerra no ha terminado. La gigantomaquia se invierte y vuelve a ser Kai, un chico normal que está tirado en suelo, viendo la inmensidad del cielo, donde nubes negras y anaranjadas se elevan debido a las exposiciones y daños ocasionados por los monstruos y la batalla. Kai retoma el aire, lentamente. La lucha continuará otro día, hasta que logre liberar la Tierra de su amenaza.
Mientras tanto, en las calles de la ciudad, los supervivientes observan con asombro y admiración la hazaña de Kai e intentan recuperarse, una vez más, de la devastación.
La batalla entre Biokai y los Kaijū ha terminado, pero sus consecuencias se hacen sentir en la ciudad. Los supervivientes salen de sus refugios y contemplan el panorama de destrucción y desolación. Algunos lloran, otros rezan, otros se abrazan. Pero todos tienen algo en común: la gratitud hacia Biokai, el héroe que les ha salvado la vida.
Una periodista de guerra recorre las calles, cubriendo el escenario de la batalla y entrevistando a las personas que han presenciado la hazaña de Biokai. La periodista quiere conocer las opiniones y sentimientos de la gente sobre el gigante marron-azulado. Estas son algunas de las entrevistas que realiza:
Reportera: Hola, señora. ¿Está usted bien? ¿Qué opina usted de lo que acaba de presenciar?
Señora mayor: Sí, no me ha pasado nada. Pues opino que ha sido un milagro y una bendición. Biokai es un ángel enviado por Dios para protegernos de esos demonios. Él es nuestro salvador, nuestro mesías. Yo le rezo todos los días para que nos siga ayudando y nos dé fuerzas para resistir.
Reportera: ¿Y qué le diría usted a Biokai si pudiera hablar con él?
Señora mayor: Le diría que Dios lo bendiga, que lo quiero mucho, que es el mejor hijo que una madre podría tener. Porque Biokai es como un hijo para mí, y para todos los que vivimos aquí. Él es nuestra familia, nuestra esperanza y debemos cuidarlo.
Reportera: Muchas gracias por sus palabras, señora. Y usted, joven, ¿está bien?, ¿qué opina sobre lo que acaba de presenciar?
Joven cani: Creo que ha sido una puta pasada. Biokai es un crack, es el puto amo. Ni en las peleas de WFC he visto una pelea así, con esos movimientos tan letales. Le ha dado una paliza, bro, lo ha dejado tieso. Biokai es el mejor luchador que conozco, es mi puto padre.
Reportera: Ya... ¿Y qué le diría usted a Biokai si lo tuviera delante?
Joven cani: Le diría que es mi puto padre, que siga metiendo esas ostias y que reviente a los Kaijū. Me podría enseñar algunos truquitos a mí y a mis panas por los jaja y nada, que le apoyamos, que es el mejor y que le seguiremos viendo si seguimos vivos, que espero que sí, ostia, porque no veas como se queda esto cada vez hay una pelea...
Reportera: Muchas gracias, sí, todos esperamos seguir vivos y que lo podamos seguir contando y transmitiendo a todo el mundo. Y usted, señor, ¿se ha hecho daño? ¿qué opina usted de esta terrible batalla?
Señor magullado: Tengo algunos cortes pero estoy bien, por los pelos, porque cayeron unos escombros justo al lado mío. Opino que ha sido una vergüenza, una atrocidad, una irresponsabilidad. Biokai nos ha salvado, sí, pero a qué precio, mira que desastre, cuantos destrozos y cuantas muertes. Los Kaijū son un problema, pero Biokai también es un monstruo y un peligro y es tan responsable como los otros monstruos de toda esta destrucción, de todas estas pérdidas y de todo el sufrimiento de las familias que han perdido a sus seres queridos y sus casas.
Reportera: ¿Y qué le diría usted a Biokai si pudiera hablar con él?
Señor magullado: Le diría que se largue de aquí, que nos deje en paz, que se vaya a otro planeta. Creo que atrae a los Kaijū y si él se fuera, los monstruos le seguirían y se irían con él, no vendrían más a la Tierra. Y también le diría que me pague los daños que me ha causado, que me ha arruinado el negocio, he perdido a mi casa, mi hermano falleció por una de sus peleas... me ha destrozado la vida.
Reportera: Entiendo, todo esto es muy duro para todos. Muchas gracias por sus palabras, señor y espero que pueda recuperarse con el tiempo. Aquí tenemos a otro ciudadano que quiere hablar, dígame que quiere decirnos.
Ciudadano random: Ha sido increíble... es impresionante, es... ¡es nuestro héroe! ¡Biokai es nuestro héroe! ¡Él nos ha salvado de esos monstruos! ¡Él es el único que puede protegernos! ¡Le debemos la vida!
Reportera: ¿Algo más?
Ciudadano random: ¡Gracias Biokai! ¡Gracias por todo! ¡Gracias por ser tan valiente y tan fuerte, por no rendirte nunca, por luchar por nosotros y ser nuestro héroe!
Reportera: Bien, gracias por sus palabras también. A ver, aquí hay otra señora que quiere hablar, adelante.
Empresaria: Opino que ha sido espectacular. Hay mucha gente descontenta con toda este época que nos ha tocado vivir. Sin duda es una tragedia y una crisis, pero como toda crisis, también trae oportunidades. Hay que saber ver lo positivo dentro de lo malo.
Reportera: ¿Podría decirme algunos aspectos positivos que haya identificado?
Empresaria: Bueno, creo que Biokai se ha convertido en un símbolo, en un líder, en el representante del planeta Tierra. Biokai ha logrado unificar a las gentes de este planeta que antes vivían en guerra. Ahora ya no hay guerra porque tenemos un enemigo común. Si logramos superar esta crisis, este puede ser el inicio de una raza humana más unida, que puede poner el punto de mira en el exterior como objetivo para expandirse y colonizar otros planetas. Creo que los Kaijū encierran muchos misterios que tenemos que desentrañar.
Reportera: Muchas gracia, estaremos atentos a esos descubrimientos. Como pueden ver, queridos espectadores, las opiniones sobre Biokai son muy variadas y diversas, pero hay algo innegable: Biokai es el único capaz de enfrentarse a los Kaijū y detenerlos. Y por eso, desde aquí, le enviamos nuestro más sincero agradecimiento y nuestro más ferviente apoyo. Y le decimos: ¡Biokai, eres nuestro héroe!